Recuerdo que en el último Profitability Breakfast alguien me preguntó si no veía difícil convencer a las pequeñas empresas de la utilidad de tener una pequeña web y hacer alguna campaña de Adwords (enlaces patrocinadros de Google). Mi respuesta fue que lo que me cuesta no es encontrar argumentos, sino encontrar alguna buena razón para no hacerlo: es una forma sencilla de captar clientes con un coste fundamentalmente variable.
Algo parecido me ocurre con el célebre IdeaStorm de Dell. ¿Hay alguna buena razón para no pedir a tus Clientes sugerencias sobre cómo mejorar tus productos e identificar las sugerencias más populares?
No digo que toda tu estrategia de producto tenga que basarse en las ideas de tus Clientes, y cito a Steve Jobs que tiene un poco de experiencia en estas cosas:
So you can’t go out and ask people, you know, what’s the next big [thing.] There’s a great quote by Henry Ford, right? He said, ‘If I’d have asked my customers what they wanted, they would have told me “A faster horse.” ‘
Pero no tengo ninguna duda de que escuchar a tus Clientes es un buen punto de partida.





[...] Pero parece que la sorpresa está cayendo en desuso: autores que escriben su libro online (pidiendo a los lectores su opinión sobre diferentes fragmentos o ideas a través de sus blogs), empresas que discuten públicamente sus planes de desarrollo de producto, herramientas que recogen de forma pública el feedback de tus clientes… [...]